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Dr. Adolfo Rivas Cajina

Médico Coloproctólogo
Especialista en Enfermedades del Colon, Recto y Ano
Postgrado en Hospital General de México
Cirujano General y Laparoscopista

Nuestro objetivo es mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes, detectando de manera oportuna las enfermedades propias del colon, recto y ano, contrarrestarla con las más especializadas técnicas que permitan una recuperación rápida y efectiva de mis pacientes.
 
Coloproctologo
 
 
 

Servicios


 
 
Dr Adolfo Ramón Rivas Cajina - Servicio 02
 
  • Consulta especializada
  • Hemorroides (procedimientos de mínima invasión que no producen dolor y son efectivos y seguros para curar esta enfermedad).
  • Detección oportuna de cáncer de colon y recto.
  • Estreñimiento.
  • Fistula y fisura anal.
  • Colitis.
  • Cuidados y cierre de colostomía e ileostomía.
 

Hemorroides

 
Evite riesgos a su vida las hemorroides son más comunes de lo que se cree, se estima que más del 50% de las personas mayores de 30 años tienen hemorroides y pueden llegar a ser molestas inclusos peligrosas por lo que se recomienda siempre realizar la consulta médica apropiada.

¿Qué son las hemorroides?
Las hemorroides son un tema sobre el cual apenas se habla, pero que afecta a muchas personas. Además, para ser exactos, todos tenemos hemorroides (denominadas popularmente almorranas). Las hemorroides o enfermedad hemorroidal, es la congestión, inflamación y dilatación de los plexos hemorroidales que se encuentran en el canal anal. Estos plexos son un conjunto de vasos sanguíneos venosos, tejido conectivo y músculo liso.

Hay dos tipos de hemorroides: internas y externas. La enfermedad hemorroidal puede afectar exclusivamente a las hemorroides internas o a las externas o a ambas.

Las hemorroides es la patología más común que atiende un coloproctólogo, también es una enfermedad que es erróneamente sobrediagnosticada, es decir, la mayoría de los pacientes cuando tienen alguna sintomatología ano rectal la atribuyen erróneamente a hemorroides y se auto medican, cuando la verdad es que los síntomas que produce la enfermedad hemorroidal los puede causar cualquier otra enfermedad ano rectal como son: fisuras anales, fístulas, abscesos o tumores.

Se habla de enfermedad hemorroidal cuando hay dilataciones varicosas de las venas hemorroidales.
 
¿Cuáles son los síntomas?
El síntoma típico de las hemorroides es el sangrado al defecar no doloroso de color rojo vivo en la zona anal. Los pacientes ven habitualmente sangre en el papel higiénico. Además, se añaden molestias como picor, ardor, manchado y sensación de vaciamiento incompleto del intestino.

¿Cuáles son las causas?
Las causas para la inflamación de las hemorroides son múltiples. Van desde el estreñimiento con aumento del esfuerzo al defecar, hasta el sobrepeso, una dieta inadecuada y una debilidad congénita del tejido conectivo.

¿Cuál es el tratamiento?
Hacer mucho ejercicio y llevar una dieta equilibrada y rica en fibra, puede ayudar a tener deposiciones blandas y regulares, lo que reduce los síntomas que producen las hemorroides. Las pomadas para el tratamiento de las hemorroides y los supositorios que reducen la inflamación pueden ayudar con los síntomas leves. Si el problema es mayor, los vasos sanguíneos afectados y el tejido inflamado circundante deben ser esclerosados (tratamiento esclerótico, coagulación mediante infrarrojos), ligados o eliminados quirúrgicamente.
 

Cáncer de Colon

 
Caracteristicas
  • El cáncer de colon es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del colon.
  • Los antecedentes médicos afectan el riesgo de presentar cáncer de colon.
  • Los signos del cáncer de colon son sangre en la materia fecal o cambios en los hábitos intestinales.
  • Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de colon, se utilizan pruebas que examinan el colon y el recto.
  • Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El cáncer de colon es una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del colon.

El colon forma parte del aparato digestivo. El aparato digestivo extrae y procesa nutrientes (como las vitaminas, los minerales, los carbohidratos, las grasas, las proteínas y el agua) de los alimentos y ayuda a eliminar los desechos del cuerpo. El aparato digestivo está formado por el esófago, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso. El colon es la primera parte del intestino grueso y mide alrededor de 5 pies de largo. El recto junto con el conducto anal forman la última parte del intestino grueso y miden alrededor de 6-8 pulgadas de largo. El conducto anal termina en el ano (abertura del intestino grueso hacia el exterior del cuerpo).
 
Abnatomía del aparato digestivo inferior
 
 
Polipos de colon
 
Los antecedentes médicos afectan el riesgo de presentar cáncer de colon.

Cualquier cosa que aumenta la probabilidad de tener una enfermedad se llama factor de riesgo. La presencia de un factor de riesgo no significa que enfermará de cáncer; pero la ausencia de factores de riesgo tampoco significa que no enfermará de cáncer. Consulte con su médico si piensa que está en riesgo de presentar cáncer colorrectal.

Los factores de riesgo de cáncer colorrectal son los siguientes:
  • Tener antecedentes familiares de cáncer de colon o cáncer de recto en un pariente de primer grado (padre, hermano o hijo).
  • Tener antecedentes personales de cáncer de colon, de recto o de ovario.
  • Tener antecedentes personales de adenomas de riesgo alto (pólipos colorrectales de 1 cm o más de tamaño, o que tienen células que se ven anormales al microscopio).
  • Presentar cambios heredados en ciertos genes que aumentan el riesgo de poliposis adenomatosa familiar (PAF) o síndrome de Lynch (cáncer de colon sin poliposis hereditario).
  • Tener antecedentes personales de colitis ulcerosa crónica o enfermedad de Crohn durante 8 años o más.
  • Consumir tres o más bebidas con alcohol cada día.
  • Fumar cigarrillos.
  • Ser de raza negra.
  • Ser obeso.
La edad avanzada es un factor de riesgo importante para la mayoría de los cánceres. La posibilidad de presentar cáncer aumenta a medida que se envejece.
 

 
Los signos del cáncer de colon son sangre en la materia fecal o cambios en los hábitos intestinales.

Los signos del cáncer de colon son sangre en la materia fecal o cambios en los hábitos intestinales.El cáncer de colon u otras afecciones pueden producir estos y otros signos y síntomas. Consulte con su médico si tiene algo de lo siguiente:

  • Cambio en los hábitos intestinales.
  • Sangre en las heces (de color rojo muy vivo o muy oscuro).
  • Diarrea, estreñimiento o sensación de que el intestino no se vacía completamente.
  • Heces más delgadas de lo normal.
  • Dolor frecuente ocasionado por gases, distensión abdominal, sensación de llenura o cólicos.
  • Pérdida de peso sin razón conocida.
  • Sensación de mucho cansancio.
  • Vómitos.
Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de colon, se utilizan pruebas que examinan el colon y el recto.

Se pueden usar las siguientes pruebas y procedimientos:

  • Examen físico y antecedentes: examen del cuerpo para revisar los signos generales de salud, incluso verificar si hay signos de enfermedad, como masas o cualquier otra cosa que parezca anormal. También se toman los antecedentes médicos de las enfermedades y los tratamientos anteriores del paciente.
  • Examen digital del recto: el médico o enfermero introduce un dedo cubierto por un guante lubricado en el recto para palpar masas o cualquier otra cosa que no parezcan habituales.
  • Prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT): prueba para verificar si hay sangre en la materia fecal (desecho sólido) que solo se puede observar al microscopio. Se coloca una muestra pequeña de materia fecal en una tarjeta especial o en un envase especial y se envían al médico o laboratorio para su análisis. Es posible que la sangre en la materia fecal sea un signo de pólipos, cáncer u otras afecciones.
  • Enema de bario: serie de radiografías del tubo gastrointestinal inferior. Se introduce en el recto un líquido que contiene bario (un compuesto metálico, de color plateado blancuzco). El bario recubre el tubo digestivo inferior y se toman radiografías. Este procedimiento también se llama serie gastrointestinal (GI) inferior.AmpliarProcedimiento con enema de bario. El paciente se acuesta en una camilla de rayos X, se le inserta el bario líquido por el recto el cual fluye hasta el colon. Se toman radiografías en busca de anomalías.
  • Sigmoidoscopia: procedimiento para observar el interior del recto y el colon sigmoide (inferior) y verificar si hay pólipos (áreas pequeñas de tejido abultado), otras áreas anormales o cáncer. Se introduce un sigmoidoscopio a través del recto hacia el colon sigmoide. Un sigmoidoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo con una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer pólipos o muestras de tejido, que se observan al microscopio para verificar si hay signos de cáncer.AmpliarSigmoidoscopia. Se inserta un tubo delgado e iluminado a través del ano y el recto hacia la parte inferior del colon para detectar anomalías.
  • Colonoscopia: procedimiento para observar el interior del recto y el colon para determinar si hay pólipos, áreas anormales o cáncer. Se introduce un colonoscopio a través del recto hacia el colon. Un colonoscopio es un instrumento delgado con forma de tubo que tiene una luz y una lente para observar. También puede tener una herramienta para extraer pólipos o muestras de tejido para verificar al microscopio si hay signos de cáncer.
  • Colonoscopia. Se inserta un tubo delgado e iluminado a través del ano y el recto hacia el colon para detectar anomalías.
  • Colonoscopía virtual: procedimiento para el que se usa una serie de radiografías que se llama tomografía computarizada para tomar una serie de imágenes del colon. Una computadora agrupa las imágenes para crear detalles que pueden mostrar pólipos y cualquier otra cosa que no parezca habitual en la superficie interna del colon. Esta prueba también se llama colonografía o colonografía por TC.
  • Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo las pueda observar al microscopio y verificar si hay signos de cáncer.

Ciertos factores afectan el pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento.

El pronóstico (probabilidad de recuperación) y las opciones de tratamiento dependen de los siguientes aspectos:

  • El estadio del cáncer (si el cáncer está solo en el revestimiento interior del colon solamente o se diseminó a través de la pared del colon, o se diseminó a los ganglios linfáticos u otros lugares del cuerpo).
  • Si el cáncer bloqueó o produjo un agujero en el colon.
  • Si queda alguna célula cancerosa después de la cirugía.
  • Si el cáncer recidivó.
  • La salud general del paciente.El pronóstico también depende de las concentraciones del antígeno carcinoembrionario (ACE) en la sangre antes de empezar el tratamiento. El ACE es una sustancia en la sangre que puede aumentar cuando hay cáncer.
enema-de-bario
sigmoidoscopia
 

Qué es una fístula perianal?

Una fístula perianal es la comunicación que se produce entre el canal anal con la piel perineal que se encuentra a la salida del ano. La incidencia de la fístula perianal es elevada, se produce en hombres el doble de veces que en mujeres y suele producirse entre los 30 y los 50 años.

Esta comunicación se denomina trayecto fistuloso y tiene su origen en unas glándulas del interior del canal anal cuya función es la de lubricarlo para permitir la salida de las heces de forma fluida.

Este trayecto fistuloso atraviesa los músculos o esfínteres del ano (los esfínteres del ano son unos músculos de actuación involuntaria que permiten a las personas controlar la apertura y el cierre del ano) hasta un orificio externo en la piel, habitualmente en la piel cercana al ano como hemos comentado, produciéndose la secreción de pus e incluso materia fecal a través de él.

Síntomas de una fístula perianal
Es posible que una fístula perianal no presente síntomas y por lo tanto no se detecte, sobre todo si se encuentra en la parte interior del ano. Asimismo, cuando el paciente presente síntomas los más comunes son:
  • Dolor en la zona donde se encuentra el trayecto fistuloso durante la defecación.
  • Irritación en la zona anal por donde se encuentra la salida de la fístula perianal.
  • Supuración continua o de forma intermitente, llegando a manchar la ropa interior del paciente con frecuencia.
  • Picores y escozor en la zona del ano donde se encuentra la fístula.
  • En el caso de que exista infección es posible que aparezca fiebre.
¿Por qué se producen las fístulas perianales?
La fístula perianal se produce debido a que las glándulas encargadas de la lubricación del canal anal se obstruyen debido a un exceso de mucosidad en la zona propiciando la acumulación de gérmenes en la misma, su infección y la posterior formación de un absceso anal con pus.

Estos abscesos pueden drenarse espontáneamente o ser tratados quirúrgicamente para su vaciado y limpiado. La detección y drenaje de estos abscesos permitiría evitar hasta la mitad de los casos de fístula anal. En cualquier caso, el trayecto fistuloso formado debido al absceso puede continuar aumentando hasta, como ya se ha dicho, atravesar el músculo o los esfínteres y alcanzar el exterior u otro punto de salida como la vagina.
Si bien la mayoría de las fistulas son resultado de un absceso anal, a las cuáles llamamos fistulas primarias al representan el 90% de todas las fistulas perianales, existen otras (alrededor de un 10 %) que son causadas por otros procesos como la enfermedad de Crohn, enfermedades de transmisión sexual, sexo anal, trauma, tuberculosis, cáncer, diabetes, un sistema inmunitario debilitado, enfermedades hematológicas o divertículos. Las fistulas perianales también pueden ser secuelas de tratamientos radioterapéuticos. Estas son las fistulas perianales secundarias.

Diagnóstico de una fístula perianal
El diagnóstico de una fístula perianal por parte del especialista en cirugía general y coloproctología es relativamente rápido. Para diagnosticarla, el especialista examinará la zona alrededor del ano en busca de una apertura en la piel. En el caso de que esta sea visible, el coloproctólogo intentará determinar la dirección del trayecto fistuloso y la profundidad del mismo. En muchos casos es incluso posible que el médico intente hacer salir secreciones a través de ella para determinar la existencia de pus.

Asimismo, es posible que el paciente cumpla con los síntomas de una fístula perianal pero que ésta no sea visible desde el exterior. En estos casos, el médico realizará una exploración anal haciendo uso de un endoscopio con el que podrá observar el interior del canal anal y el recto localizando la fístula perianal en cuestión. Además de esta prueba diagnóstica, en ocasiones el especialista puede solicitar la realización de una ecografía en la zona del canal anal para determinar así el trayecto fistuloso.

Si tras las pruebas diagnósticas mencionadas el médico encuentra y determina que el problema por el que el paciente ha acudido a la consulta es una fístula perianal, se procederá a realizar una serie de pruebas para determinar si la aparición de la fístula perianal está relacionada con otro tipo de enfermedades como la enfermedad de Crohn mencionada anteriormente. Estas pruebas pueden ser una analítica completa de sangre o una colonoscopia Tras realizar el estudio completo de la fístula y el trayecto fistuloso, se determinará el tratamiento que se llevará a cabo para solucionar la fístula perianal.

Tratamiento para fístula perianal

No existe un tratamiento no quirúrgico viable para el tratamiento de una fístula perianal, los síntomas pueden ser aliviados con algunos medicamentos pero en todos los casos en los que se produce una fístula en el ano la única opción definitiva es la operación. Antes de realizar cualquier acción quirúrgica es necesario cerciorarse de que no existe infección o de lo contrario se deberá someter al paciente a un tratamiento antibiótico previo a la cirugía.

Las fístulas perianales que atraviesan el esfínter son las más delicadas, ya que una incisión mal realizada en esta zona podría causar importantes daños en el mismo y provocar incontinencia fecal permanente.
ara llevar a cabo la operación de fístula perianal se puede hacer uso de diferentes técnicas quirúrgicas, el uso de las cuales vendrá determinado por las características del paciente, de la gravedad del problema y del criterio del médico. Asimismo, es posible que durante la operación de fístula anal el cirujano cambie de técnica o realice modificaciones en la misma debido a novedades encontradas durante la cirugía, siempre haciéndolo con la única intención de mejorar la seguridad del paciente y proporcionarle el tratamiento más adecuado. A continuación explicamos brevemente en qué consisten las diferentes operaciones para el tratamiento de una fístula perianal:

Fistulotomía

Esta intervención se realiza bajo anestesia regional en la gran mayoría de casos. Durante la intervención quirúrgica, el especialista evaluará la profundidad y extensión del trayecto fistuloso para determinar la técnica a seguir durante la intervención.
En el caso de la fistulotomía, el especialista en coloproctología y cirugía general cortará la piel y parte del músculo del esfínter poniendo en plano el trayecto fistuloso para que pueda cicatrizar desde el interior hasta el exterior, haciendo uso en ocasiones de materiales absorbibles que potencian la cicatrización. Este es el procedimiento utilizado para las fístulas perianales simples, que suelen ser la mayoría.

Fistulectomía
  • La anestesia utilizada en la fistulectomía para el tratamiento de fístulas perianales es regional en la mayoría de casos y se utiliza para los casos en los que la fístula es más compleja.
  • Durante la intervención, aunque en pocas ocasiones y siempre en casos muy complejos, es posible que sea necesario llevar a cabo la reparación de esfínteres, colocar injertos en la zona e incluso hacer uso de un ano artificial en casos extremos.
  • La duración aproximada de ambas operaciones es de entre 30 y 90 minutos, dependiendo de las características y gravedad de la fístula perianal.
  • Actualmente se están introduciendo nuevas técnica no invasivas como es el uso de una sustancia denominada fibrina que se introduce en el trayecto fistuloso y lo sella.
  • Tras finalizar la operación de fístula perianal el paciente será llevado a la sala de reanimación para acabar de recuperarse de la anestesia y se le recomendará y explicará como llevar a cabo las curas y los baños de asiento postoperatorios.
Postoperatorio operación de fístula perianal
La recuperación o postoperatorio posteriores a una intervención de una fístula perianal dependerá de la técnica utilizada y de la gravedad de la fístula corregida. En el caso de que se haya efectuado una fistulotomía, la recuperación será aproximadamente de una semana para poder llevar a cabo una vida normal mientras que la herida cicatrizará a las 4 semanas.

Por otra parte, si se ha llevado a cabo una operación de fístula perianal mediante fistulectomía la recuperación se alarga un poco más debido a que la herida quirúrgica es mayor. El paciente deberá esperar alrededor de dos semanas para poder llevar una vida completamente normal, cicatrizando la herida al cabo de unas 6 semanas.
El éxito de la operación de fístula perianal depende en gran medida de la experiencia y calidad del médico que lleve a cabo la intervención, pues una operación de estas características en manos inexpertas podría acarrear daños en los esfínteres y una consecuente incontinencia fecal.
Por ello se recomienda contar con los mejor especialista es el coloproctologo
 



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